Para nada estimados. Y en este artículo les vamos a comentar cómo el email no solo no murió, si no que sigue siendo efectivo.

Un viejo conocido

Entre las emergentes prácticas, redes sociales, tendencias, hay un viejo conocido que se ha mantenido firme, puede que un poco al margen del ruido de las novedades pero ahí anda confiable como siempre.

Y es que enviar mails nos sigue brindando buenos números en cuanto a interacción con nuestros seguidores dentro de un medio que mantiene el foco de atención. El contacto se genera de una manera más personal y en un entorno favorable para que se le preste atención, aunque haya aumentado la cantidad de mails que leemos y enviamos por día, no se compara con el ruido de las redes sociales.

En números globales, se tiene en cuenta que se reciben 30 dólares de retorno aproximadamente por cada dólar invertido. Dentro de nuestros clientes hemos tenido una respuesta más que aceptable tanto de apertura como de enlaces abiertos:

Un cliente que envía a una base de aproximadamente 900 contactos, consigue 65% de abiertos y 12% de clicks.

Otro cliente que envía a otra base de un poco más de 8.700 contactos, consigue 23% de abiertos y 9.5% de clicks.

Hay que tener en cuenta que los números pueden variar según el rubro, el tipo de newsletter que se envían, la calidad de su lista entre otros factores. 

¿Cómo hacer para encararlo?

Primero que nada -al igual que comentamos en el artículo previo de medir resultados–  está definir el objetivo que queremos conseguir. Como ejemplo podríamos:

  1. Difundir nuestros contenidos para aumentar el conocimiento de nuestra marca.
  2. Llevar a los suscriptores a alguna acción o compra.
  3. Fidelizar a los usuarios por medio de contenidos útiles, mejorando así su engagement con nuestra marca.

 

Una vez definido el objetivo te comentamos algunos puntos a tener en cuenta:

  • Primero tenemos conseguir que el suscriptor abra nuestro email. Para eso, el asunto y el destinatario son fundamentales.
  • Una vez abierto, el usuario debe actuar sobre el mail. Es decir, debemos conseguir que haga click sobre el link que queremos. Para ello, seleccionar bien el contenido y su diseño es clave. Nuestros suscriptores esperan recibir correos que de verdad le sean interesantes, no más ruido en su bandeja de entrada.
  • Los puntos anteriores están directa y totalmente influenciados por una buena segmentación de las listas de suscriptores. Tener nuestras listas de suscriptores bien segmentadas es clave para “enviar el contenido correcto a la persona indicada”.
  • Así como la frecuencia de su envío. La frecuencia con la que se envíen nuestros newsletters dependerá en gran medida de la capacidad que tengamos para generar contenidos.

Dicho esto, claramente los números y el retorno de inversión nos dicen que el mail sigue funcionando como medio y de los más efectivos. Si querés saber cómo aprovecharlo mandanos un mensaje y con gusto te ayudamos 😉

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